Cartel de Sinaloa rompe pacto de zonas neutrales y ataca hospitales en Culiacán
El Cartel de Sinaloa rompió el acuerdo tácito de mantener zonas neutrales en Culiacán y extendió sus acciones armadas hacia instalaciones hospitalarias. El 29 de agosto de 2025 concluyó un periodo de relativa calma en la ciudad, tras lo cual se registraron ataques directos contra al menos dos hospitales en el centro de Culiacán. Elementos armados ingresaron a los nosocomios, donde detonaron armas de fuego y generaron enfrentamientos que obligaron a suspender servicios médicos y evacuar a pacientes y personal de salud. Las agresiones provocaron el traslado de heridos a otros centros hospitalarios bajo resguardo de fuerzas de seguridad. Las autoridades estatales y federales desplegaron operativos para contener la violencia y restablecer el funcionamiento de los hospitales afectados.
La ruptura del pacto de zonas neutrales se produjo en el contexto de disputas internas dentro del Cartel de Sinaloa por el control de plazas y rutas de trasiego. El acuerdo previo permitía que ciertos espacios públicos, como hospitales, escuelas y centros comerciales, permanecieran fuera de los enfrentamientos entre facciones. Tras el fin de esa tregua informal, los ataques se extendieron a instalaciones que antes se consideraban intocables. En los hospitales agredidos se reportó la presencia de civiles armados que buscaban a objetivos específicos o intentaban impedir la atención a heridos de grupos rivales. El personal médico y administrativo tuvo que resguardarse en áreas seguras mientras duraron los tiroteos.
El Gabinete de Seguridad Nacional y las autoridades de Sinaloa activaron protocolos de protección para el sector salud. Se reforzó la vigilancia en los principales hospitales de Culiacán con presencia de Guardia Nacional y elementos del Ejército Mexicano.
Los servicios de emergencia continuaron operando bajo estrictas medidas de seguridad, mientras se evaluaba el daño a la infraestructura y al equipamiento médico. La Fiscalía General del Estado abrió carpetas de investigación por delitos de ataque a la paz pública, lesiones y daños a instalaciones destinadas a servicios públicos. Las autoridades informaron que se mantiene el monitoreo permanente en la zona centro de la capital sinaloense para prevenir nuevos incidentes.
La violencia en Culiacán ha afectado la capacidad de atención médica en la ciudad, donde los hospitales concentran la mayor parte de los servicios especializados para la región. Los ataques generaron la suspensión temporal de cirugías programadas, consultas externas y atención a pacientes no urgentes. La población requirió trasladarse a nosocomios de otras ciudades o esperar el restablecimiento de la seguridad en los centros afectados. Las autoridades sanitarias estatales coordinaron el envío de personal y suministros adicionales para compensar la interrupción de servicios. El incidente subraya la vulnerabilidad del sistema de salud ante la dinámica del crimen organizado en zonas de alta conflictividad. 31 de agosto de 2025.
La ruptura del pacto de zonas neutrales se produjo en el contexto de disputas internas dentro del Cartel de Sinaloa por el control de plazas y rutas de trasiego. El acuerdo previo permitía que ciertos espacios públicos, como hospitales, escuelas y centros comerciales, permanecieran fuera de los enfrentamientos entre facciones. Tras el fin de esa tregua informal, los ataques se extendieron a instalaciones que antes se consideraban intocables. En los hospitales agredidos se reportó la presencia de civiles armados que buscaban a objetivos específicos o intentaban impedir la atención a heridos de grupos rivales. El personal médico y administrativo tuvo que resguardarse en áreas seguras mientras duraron los tiroteos.
El Gabinete de Seguridad Nacional y las autoridades de Sinaloa activaron protocolos de protección para el sector salud. Se reforzó la vigilancia en los principales hospitales de Culiacán con presencia de Guardia Nacional y elementos del Ejército Mexicano.
Los servicios de emergencia continuaron operando bajo estrictas medidas de seguridad, mientras se evaluaba el daño a la infraestructura y al equipamiento médico. La Fiscalía General del Estado abrió carpetas de investigación por delitos de ataque a la paz pública, lesiones y daños a instalaciones destinadas a servicios públicos. Las autoridades informaron que se mantiene el monitoreo permanente en la zona centro de la capital sinaloense para prevenir nuevos incidentes.
La violencia en Culiacán ha afectado la capacidad de atención médica en la ciudad, donde los hospitales concentran la mayor parte de los servicios especializados para la región. Los ataques generaron la suspensión temporal de cirugías programadas, consultas externas y atención a pacientes no urgentes. La población requirió trasladarse a nosocomios de otras ciudades o esperar el restablecimiento de la seguridad en los centros afectados. Las autoridades sanitarias estatales coordinaron el envío de personal y suministros adicionales para compensar la interrupción de servicios. El incidente subraya la vulnerabilidad del sistema de salud ante la dinámica del crimen organizado en zonas de alta conflictividad. 31 de agosto de 2025.


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